Como un animal, me enrosco alrededor de un extraño centro de angustia.
Perros, serpientes, gatos, parecen a gusto así, yo no lo consigo, como no consigo evitar enroscarme, aunque no quiero hacerlo.
Sólo una señal destensará mi musculatura delantera, como la satisfacción del alimento destensa la mano de un bebé, devolviéndole la confianza en la vida, y la apertura a toda su inmensidad.
Así quiero estar, sentir me mantiene vivo. Vivir me hace sentir. Y en el círculo, riqueza y curtimiento, comprensión y demencia, dándose la mano en comunión, tal vez eterna.
Parece haber siempre un reverso para todo.
Aunque no le quiero, iré a yacer sobre él, por si el sueño me engaña, como placebo y sustituto.

.sodot arap romA